Envíos a todo el país con normalidad.

Había una vez… es una frase contundente: su eficacia consiste, tal vez, en ubicar rápidamente al lector (o al oyente) en un pasado remoto e impreciso, un territorio en el que la incredulidad disminuye y la expectativa crece. Si a continuación se agrega en un país lejano, el lector (o el oyente) acabará por rendirse al universo de la ficción. Con este antiguo recurso, María Teresa Andruetto teje una red de la que no es posible salir sin formularse preguntas que obliguen a entrar una vez más. Nos habla de una mujer que contaba historias, una de las cuales cuenta que había una vez una mujer que contaba historias, una de las cuales… La expectativa se reproduce y resulta defraudada una y otra vez. La historia está en otro lado. En este sentido, Había una vezes más un poema que una narración. Curioso, si se piensa que, además, se trata de un homenaje a Las mil y una noches, esa vastísima compilación de relatos de orígenes remotos e imprecisos. Un verdadero homenaje al poder que los cuentos son capaces de ejercer: “Y así fue que, esperando morir, ella contó más de mil cuentos. Y en esos cuentos vivió para siempre.” 

Tapas duras, guardas ilustradas y presentación en caja. 

Había una vez

$850
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Había una vez… es una frase contundente: su eficacia consiste, tal vez, en ubicar rápidamente al lector (o al oyente) en un pasado remoto e impreciso, un territorio en el que la incredulidad disminuye y la expectativa crece. Si a continuación se agrega en un país lejano, el lector (o el oyente) acabará por rendirse al universo de la ficción. Con este antiguo recurso, María Teresa Andruetto teje una red de la que no es posible salir sin formularse preguntas que obliguen a entrar una vez más. Nos habla de una mujer que contaba historias, una de las cuales cuenta que había una vez una mujer que contaba historias, una de las cuales… La expectativa se reproduce y resulta defraudada una y otra vez. La historia está en otro lado. En este sentido, Había una vezes más un poema que una narración. Curioso, si se piensa que, además, se trata de un homenaje a Las mil y una noches, esa vastísima compilación de relatos de orígenes remotos e imprecisos. Un verdadero homenaje al poder que los cuentos son capaces de ejercer: “Y así fue que, esperando morir, ella contó más de mil cuentos. Y en esos cuentos vivió para siempre.” 

Tapas duras, guardas ilustradas y presentación en caja.